lunes, 10 de abril de 2017

SEXO: LA LIBERACIÓN -- INSATISFECHA.

SEXO: LA LIBERACIÓN -- INSATISFECHA.


Hubo un tiempo en que lo sexual parecía apenas tolerado. Se proclamaba qué cantidad de tabúes asolaban esta vital zona humana y, por tanto, lo que buscaba mucha gente era liberar sexualmente a sus congéneres y especialmente a la juventud.
Poco a poco (década setenta - ochenta), la sociedad se fue liberando, haciéndose más abierta y tolerante. Con el cambio de sistema político, llegó la liberación sexual. Veinte o treinta años después se consolidaron algunos avances, pero aún permanecen dudas y dificultades. El tema está aún lejos de darse por equilibrado y la solución no está en volver al pasado.
Hoy se mezclan muchas cosas, tales como el culto al cuerpo, erotización del clima social, privatización de lo referido a la sexualidad, ruptura de relación entre sexo y amor, y hedonismo, coloreándolo todo.
Se da un cierto culto al cuerpo porque se lo considera cada vez más como parte esencial de la persona humana. La dicotomía cuerpo-alma ponía al primero (parte animal) bajo la segunda (parte espiritual). Hoy, esa diferencia, un tanto aristotélico-platónica, va perdiendo vigencia o, al menos, no es hegemónica. El cuerpo forma parte de la identidad de cada persona. Al limitarla, la individualiza, y pasa a ser un valor propio. No se considera ya como un mero accidente. Al constituirse en valor de la persona humana, ésta procura defender los derechos de su propio cuerpo y amparar su pleno funcionamiento. Ahí se basan una serie de argumentos para rechazar la tortura en cualquiera de sus manifestaciones, posicionarse contra la pena de muerte, evitar la explotación de los cuerpos o su degradación, luchar contra la mercantilización de órganos humanos, procurar no sólo la salud sino también mantener en forma el propio cuerpo, y, en la misma línea, defender una sexualidad plena.
Al mismo tiempo, en nuestras sociedades, se tiende a sobrevalorar el cuerpo, lo que conduce a una permisividad excesiva y blanda. Así se procura gozar del sexo sin reparar en el amor: Se compra la libertad sexual de algunas personas, en muchos casos jóvenes, para atraparlas en redes de prostitución. Se reduce el cuerpo a mero reclamo publicitario, se manipulan las imágenes en una pornografía corrupta. Se aumentan las excitaciones para obtener más y más placer y, así, se acaba casi embotando la sensibilidad y cansando la imaginación.
Algunos escritores, en esa sobrevaloración del cuerpo, acaban considerándolo como una fuente incluso de VERDAD, afirmando: "Lo que pide el cuerpo es verdad; no lo traiciones nunca.


Continuará. César R. Docampo.

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